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Esas cosas de mamá

Esta tarde mamá se ha emocionado y con ella un montón de gente que en ese momento la rodeaba.

Los que conocéis a mamá y la habéis acompañado en momentos importantes de su vida, sabéis que el momento más feliz fué el día que se casó con papá. El 15 de Julio de 2006 mis padres se casarón en la Colegiata de Santa María del Campo, en La Coruña. Fue una boda emocionante, por lo que cuenta todo el mundo, y por lo que dice mamá el día más feliz e importante de su vida, más que ninguno (hasta que nazca yo, por supuesto). Para aquel día mamá se preparó emocionalmente durante más de un año, que coincidió en Málaga, donde vivió sóla muchos meses, conoció al tio Alberto, y sobretodo se conoció a ella misma, tomo sus decisiones importantes de vida, y cambio como persona, creciendo y madurando en todos los aspectos.

Algo muy importante para mamá era su traje de novia, que ideo ella sola poco a poco, y que le regalaron los bisabuelos Angel y Carmen, primero el escote, que decidió que fuese de una determinada forma, discreo pero que dejase ver lo que más le gusta a mamá de su cuerpo, sus hombros. Luego el resto del traje que lo quería muy muy discreto, sin nada de nada y sobretodo una gran cola, como las princesas, todo de una pieza, sin cortes por ningún sitio. Para darle ese toque especial mamá pensó en un cinturón, bordado en plata a juego con la mantilla que los abuelos Mamen y Fernando le habían regalado. Y nada más. Así aceptó a papá, en la riqueza y en la pobreza, en la salud y en la enfermedad, para amarlo y respetarlo el resto de sus días. Esos son los votos que mamá respeta.

boda

Cuando, después de tres años, mamá se quedó embarazada, y haciendo esas cosas que sólo hace mamá, fue a coger el traje de novia al armario, y sin pensarlo, lo llevó a Teresa Rego, para que lo desmontaran, y con toda esa maravillosa tela hicieran mi edredón para la cuna, mi chichonera, y mi edredón para el capazo de paseo. Teresa, muy amable, aceptó el encargo, y se pusieron manos a la obra.

Cuando contó en casa lo que había hehco toda la familia, y papá también, se echaron las manos a la cabeza. Le decían que era una locura, que con la preciosidad de traje, que que pena, y ella les contestaba, que se había casado para toda la vida, y que era un regalo para su hija, una joya personal.

Hoy nos ha llamado Amparo, para que fueramos a verlo, allí estaba Teresa esperandonos, y allá fuimos mamá y yo, cuando abrió la caja, se emocionó tanto que le saltaron unas lágrimas, y yo también, es tan tan maravilloso.

Edredón

Mamá me dice que quiere que la felicidad del día de su boda arrope mis sueños el resto de mi vida. Que es un símbolo de amor de mis padres.

Gracias mamá, por esas cosas que te hacen tan especial y capaz de emocionar a cualquiera.