Semana 38

Oficialmente hoy llegamos a la semana 38.

Mamá está muy bien, con la bajada de temperaturas le ha bajado la hinchazón de los pies, se siente ligera, de momento, pero siente muchas ganas de que llegue. Su salud es muy buena, no tiene a penas anemia, y está como un toro preparada para mi llegada. Pero está inquieta, como yo, arregla la habitación continuamente, mi cuna 100 veces al día, hoy se le ha dado por limpiar las figuras de Swarovsky, mira el armario, cambia la posición de los faldones, revisa los cajones, revisa los pañales, así está todo el día, no tiene sueño, lee, habla sin parar… en fin un agobio. Me está estresando, la verdad. Tiene contracciones durante todo el día y parte de la noche, unas le duelen, otras no, pero así está.

Papá está bien, cansadito de la espera, con ganas de verme, pero todas las noches juega conmigo, y me encanta. Yo ya se que cuando mamá se va a la cama de un momento a otro voy a escuchar “Vitoooooooooo” y es mi papá, avisandome de la hora de los juegos, empezamos con patadas y cachondeo, hasta que mamá se cansa de aguantarnos. Papá es mi favorito.

Y yo… pues muy bien, muy activa, muy apretada, muy contenta… vamos que de momento no me muevo. Mido 48-50cm y peso 3kg más o menos, cada vez bajo más y aprieto a mamá.

Bebe