Obi, Yoda y mi cuna.
Estos días mamá y papá han notado algo muy especial. Desde que han montado la cuna, nuestros gatos, no se han subido a ella ni una sola vez, ni una, y eso es muy extraño en cualquier gato. Además, están buscandome, se sientan en la cama de mis papis mirando hacia la cuna, o al lado mirando entre los barrotes, vigilando para que nadie la toque. ¡Me quieren tanto! Le dan besos a mamá, en la tripota, y obi se tumba encima mientras yo le doy patadas y el ronronea, yo lo siento desde aqui dentro.
Vamos a ser tan amigos!!!